Manuel Domínguez García nace en Tiana en 1946, en aquella
época las familias humildes de Sevilla, ante la escasez de viviendas y el
difícil acceso a una de ellas por problemas económicos, no tenían más remedios
de vivir en suburbios o chabolas, uno de ellos fue “El Barrio Máquinas” donde
nuestro protagonista fue vecino, barrio, por otra parte, donde salieron
artistas de la talla Manuela Carrasco o El Morito de la Familia Montoya.
Pronto
ante las dificultades económicas de la familia Manuel Domínguez “El Rubio” como
rompieron a llamarle por su anillado pelo del color del preciado metal,
se uniría a Los Algecireños formados por Chiquetete (cantaor) y Manuel Molina (guitarrista y cantaor) pasando a denominarse Los Gitanillos del Tardón en 1960 con los que actuaban en bares y
fiestas de la época.
MANUEL DOMÍNGUEZ "EL RUBIO" MAESTRO DE LA GUITARRA DE ACOMPAÑAMIENTO
Años más tarde empezaría a acompañar con su guitarra tanto
para el baile como para el cante, hasta convertirse en uno de los guitarristas
de acompañamiento más solicitados por las grandes figuras de este arte jondo,
nombres como Manuela Vargas, José Greco, Matilde Coral, Rafael El Negro,
Manuela Carrasco, Pepa Montes o Curro Vélez, entre otras figuras del baile,
competían por incorporarlo a sus espectáculos.
En la faceta del cante acompañó
con sabiduría a la flor y nata de lo jondo como Antonio Mairena, Fosforito,
Fernanda y Bernarda de Utrera, Terremoto de Jerez, Camarón de la Isla, Juanito
Villar, Gaspar de Utrera, El Chozas de Jerez, Pansequito, Turronero, Antonio
Chacón, Paco Taranto…
Más de un centenar de artistas de renombres fueron
acompañados por su guitarra en todas clases de eventos, tablaos, bienales,
quincenas y en los festivales andaluces, donde pasó a ingresar en la corte del
sota, caballo y rey de los guitarras de acompañamiento, copando la mayoría de
los carteles junto a Pedro Bacán, José Luis Postigo, Enrique de Melchor, Manolo
Brenes, Paco Cepero, José Cala El Poeta... Pasó largas temporadas en compañías
para el baile con los antes citados, destacando el periodo que estuvo con
Manuela Carrasco, con la que ya había coincidido en el periodo que estuvieron
contratados en el tablao Los Gallos de la capital andaluza. También estuvo una
larga temporada siendo el principal guitarrista del tablao El Arenal de Curro
Vélez.
En 1980 se presenta en el Concurso Nacional de Arte Flamenco
en Córdoba donde consiguió los premios de guitarra, “Ramón Montoya” para
guitarra de concierto y el de “Manolo de Huelva” para acompañamiento. Tres años más tarde sería la Catedra de Flamencología y Estudios Folklóricos
Andaluces de Jerez de la Frontera quien le concedería el Premio Nacional de
Guitarra Flamenca del periodo 1981-1983.
Acompañó a diversos cantaores en sus peregrinajes por los
estudios de grabación, compañías sevillanas como Pasarela, Senador y Fods
Records lo tenían en nómina, así como como Canal Sur lo toma como referencia en
todos sus programas flamencos.
Vecino del Aljarafe sevillano, la Peña Flamenca
de Tomares lo hace su guitarrista oficial, visitándola con asiduidad y
ofreciéndose a tocarle a cualquier cantaor aficionado que se arrancara en su
presencia. Otro “paraero” obligado era la taberna Altozano de José Lérida,
encuentro de muchos artistas que vivían o pasaban por Sevilla y por ende,
reencuentro de trianeros.
A finales de los 80 renegó de su sobrenombre, ante la
profusión mediática, que se mantuvo varios años en el tiempo, del delincuentecanario Ángel Cabrera “El Rubio”.
En 1993, el guitarrista sevillano Quique Paredes, con el
cual había compartido muchos escenarios, y que en su toque muestra muchas
reminiscencias de El Rubio, le dedicará la bulería “Compare” de su segunda obra
discográfica “Amanece el día”.
Aunque su fuerte era el acompañamiento en algunas ocasiones dio también recitales en plan solista, como la vez que actuó en la Catedra de Flamencología de Jerez de la Frontera.
Todos los que lo trataron, artistas, críticos, aficionados,
resaltan aparte de su indudable calidad artística, también su calidad humana,
siendo alma mater de la fiesta, de la juerga y su empatía con las gentes. Manolo
Bohorquez resalta que lo vio varias veces rascarse el bolsillo para aliviar a
artistas que, por una u otra razón, estaban en ese momento tieso, a su vez
ofrecía su guitarra para cuanto homenaje a algún compañero era solicitada.
A lo largo de su carrera recibió numerosos homenajes de los
cuales destacamos dos de los que recibió en vida, el primero fue en el año 1991
en el XI Festival Flamenco en Cádiz, prestigioso evento que organiza la Peña
Flamenca Juanito Villar. La Peña Flamenca El Chozas de Sevilla clausuró su
semana flamenca del año 2000 con un homenaje a Chano Lobato y a Manuel
Domínguez. La Peña Flamenca de Tomares, donde gozarían de muchas noches de arte
propiciadas por su guitarra le ofrecerá un homenaje póstumo en el año 2019,
donde acudieron familiares, amigos y críticos flamencos para presenciar
conferencias y actuaciones en su honor.
“Fue uno de los guitarristas de acompañamiento más
importantes del último tercio del siglo XX… Tocaor de Triana y artista
inclasificable, tan profundo como excéntrico, tan personal como incomprendido”.
(Alberto García Reyes ABC)
Manuel Ríos Ruiz destaca “La maestría de su toque, su
dominio de los estilos y su capacidad para acoplarse a las más diversas voces
cantaoras del momento y a las más dispares figuras del baile de la actualidad…
guitarra armoniosa y profunda, legítima y acompasada…más maestría imposible”.
Tras una dura y larga enfermedad (cáncer de pulmón) Manuel
Domínguez fallecía el 14 de febrero de 2006, en el hospital de San Juan de Dios
en el Aljarafe sevillano. A consecuencia de su enfermedad llevaba varios años
retirado de los escenarios. Se fue joven, con 60 años, pero los vivió
intensamente.
Juan José Fernández Vega, fue un trianero muy aficionado al
flamenco, de hecho, cuando se casó con Salud Ríos, cuentan las voces antiguas
del barrio que la celebración duró unos siete días y acudieron invitados
insignes de lo jondo como La Niña de Los Peines, Tomás Pavón, Antonio Mairena y
Pastora Imperio, entre otros. Fruto de este matrimonio vino al mundo en la
trianera calle Fabié nuestro protagonista Francisco Fernández Ríos, “Curro
Fernández” para el mundo del arte, el 15 de diciembre de 1941.
Emparentado con los cantaores Curro Puya, Pepe y Enrique El
Culata y Rosalía de Triana, vivió el flamenco desde temprana edad, incrementado
por el traslado de su familia cuando contaba con unos 6 años de edad a La
Pañoleta, un barrio de la localidad sevillana de Camas donde muchos trianeros
construyeron sus casas ante la facilidad que daban las autoridades en la
adquisición de suelos. El hecho de tener casa propia llevó a su padre a dar
rienda suelta a su afición, organizando fiestas flamencas habitualmente.
Aunque su primera afición fue el futbol, llegando a jugar en
equipos federados, la de su padre terminaría por calarle hasta los huesos, no
obstante, cuando le llevaba diariamente al patriarca el canasto con la comida al
tajo donde trabajaba, tenía que cruzar el puente de Triana y al pasar por el
Kiosco de las Flores en el Altozano se quedaba embelesado escuchando el cante
que traspasaba las cristaleras del establecimiento, en vivo producido por los
propios clientes o bien salidos de microsurcos.
PISANDO ESCENARIOS
Sus comienzos con el arte serían como bailaor, cuando
contaba unos 17 años, dentro de uno de los grupos de Coros y Danzas que para
desfogue controlado de la juventud dejaba hacer el franquismo. Curro cantaba en
los círculos familiares y de amistades por lo que, cuando se encontraba de gira
por Barcelona el cantaor que iba con ellos enfermó y entonces le pidieron sus
compañeros que conocían sus cualidades que lo sustituyera, cosa que haría no
sin oponer resistencia. Entró en la compañía de José de la Vega y se trasladó a
Barcelona, justo en el momento de emprender una gira por París en la cual
adquirió bastante experiencia en el cante para el baile. Pero fueron los sabios
consejos y las vivencias con Matilde Coral la que lo convertiría en uno de los
cantaores para el baile más solicitado en la historia del flamenco, no habiendo
artistas importantes de cuatro generaciones que no hayan requerido sus servicios,
artistas de la talla de Trini España, la propia Matilde Coral, Rafael El Negro,
Manuela Vargas, Farruco, Manuel Carrasco, El Mimbre, su cuñada Concha Vargas,
Pepa Monte, Loli Flores, Carmen Ledesma, Farruquito…
Su novia Pepa Vargas es de la localidad de Lebrija, aunque
su familia se trasladaría a Dos Hermanas, su padre Quintín era un gran
aficionado al cante, gran amigo de Juan Talega y por ende de Antonio Mairena
que visitaba asiduamente la localidad provocando la fiesta donde iba
adquiriendo conocimientos en el intercambio de cantes. Cuando Curro iba a
recoger a Pepa muchas veces le proponía quedarse con su padre en vez de ir al
cine para escucharlos cantar, entablando amistad con el maestro de los alcores,
que junto a Fosforito son sus cantaores de cabecera.
En 1967 ganaría el primer premio del Concurso de Cante de
Mairena del Alcor, a raíz de lo cual empezaría a compaginar el cante de atrás,
que es el que más le gusta, con esporádicas actuaciones en solitario, en
ciclos, conferencias como las que organizaban Miguel Acal y Antonio Mairena por
toda la comunidad universitaria.
“A mí lo que verdaderamente me ha gustado ha sido cantar
para el baile. Aunque no hayamos podido hacer el cante como hubiéramos querido,
porque había que dar el remate con el pie de la bailaora, o acortar el cante
que hiciera falta. Mucho oficio.” (Giralda TV)
Curro Fernández es poseedor de una voz densa, profunda, muy
gitana, que combinada con su gran dominio del compás la hace inmejorable para
conectar con la bailaora, el bailaor y el propio aficionado. Verlo en directo
en alguna de las facetas que prodiga, ya que, a las dos de cantaor, hay que
unirle la del baile, pegándose unas pataítas cuando el oficio lo requería, es
todo un espectáculo, como siente en cada momento el cante, el baile, como se
retuerce en la silla, como baila a la par que la bailaora. Otra de sus
cualidades es la forma tan precisa de jalear y que irradia a todo el cuadro,
animando, apoyando a la bailaora metiendo el pie para que la misma solo se
preocupe de derramar todo el arte que lleva dentro. No es de extrañar que haya
sido uno de los cantaores más solicitados para catar atrás.
En 1972 fue llamado por Antonio Mairena para sustituir a
Naranjito de Triana en la exitosa Misa Flamenca celebrada en la iglesia del
Salvador, ya que el también vecino de la calle Fabié se encontraba en La Haya,
con un contrato que tenía que cumplir.
Ha pisado las tablas de todos los festivales andaluces, así
como de los teatros más importantes tanto de España como del extranjero,
haciendo lo propio en los grandes eventos, bienales, quincenas… De los
festivales recuerda “En aquellas fechas cuando finalizaba el festival,
generalmente cerca de las siete de la mañana, los artistas nos íbamos invitados
a cualquier finca y allí nos comíamos un potaje y no parábamos de cantar y
bailar hasta que oscurecía”. “A mí nunca me faltó el trabajo con el cante para
el baile, siempre me llamaban, tanto bailaores como bailaoras, para hacer los
festivales, he trabajado con casi todos. Cuando terminaba el verano, yo me
enrolaba en cualquier compañía para hacer las américas, en vez de quedarme
aquí, que lo mejor te salía alguna peña, yo me iba a América y me traía
billetes”. (Giralda TV)
Curro Fernández también montó espectáculos propios
destacando “Diálogo con Dios” o “La Cava de los Gitanos” ambas con su familia
incluida Concha Vargas.
Curro volvería a vivir en Triana hasta que sus hijos forman
sus propias familias, tras un periodo en Alcalá de Guadaira el matrimonio
volvería a La Pañoleta, que es donde residen actualmente.
A mediados de los años setenta los tres hijos de Curro y
Pepa, formarían “La Pandilla Gitana” que puede considerarse la antesala de lo
que luego sería La Familia Fernández, entre fiestas de colegios y algunas
ferias, llegarían a actuar en el Lope de Vega.
LA FAMILIA FERNÁNDEZ
Curro Fernández a finales de los años setenta sería operado
de un pólipo en las cuerdas vocales, Pulpón le aconseja que se apoye en su
familia, que había visto actuar sus hijos y que podía crear La Familia
Fernández a imagen y semejanza de la Familia Montoya, que no le faltaría el
trabajo, ya que este tipo de espectáculos estaban muy solicitados. Curro le
hace caso y junto a su mujer, dan forma a la familia artística, Pepa es una
extraordinaria cantaora, que no se prodigaba en público hasta ese momento, esto
permitió Curro recuperar la voz, sin tener que esforzarla antes de tiempo, el
primer contrato que le sale es una gira por el extranjero visitando varios
continentes, incorporando a la bailaora Concha Vargas, hermana de Pepa para
darle más enjundia la cosa.
La Familia Fernández estaría formada por Curro, Pepa y sus
hijos Esperanza que canta y baila, Paco que toca la guitarra y José que baila; en
ocasiones el grupo se incrementaba con alguna bailaora como Manuela Ríos,
Carmen Ledesma, Saraya Clavijo y en la parte rítmica con Melchor de Santiago y
otros guitarristas. La Familia Fernández estuvo en el candelero en la década de
los ochenta llegando a telonear a grandes figuras del flamenco como Paco de
Lucía, Camarón o José Mercé. Luego al igual que hacía el patriarca, sus hijos
alternaban la familia con sus carreras en solitario, hasta que estas ocuparon
la mayor parte de su actividad, reuniéndose la familia esporádicamente en un
escenario para actos concretos, como con “Reencuentro” para la Bienal en 2014.
Curro Fernández participaría en numerosos programas de
televisión en solitario, con su familia y la mayoría de las veces acompañando a
primeras figuras del baile como Enrique El Cojo, Manuela Vargas, Manuela
Carrasco, Concha Vargas… “Flamenco” de Quiñones, “Arte y Artistas Flamencos”,
“La Buena Música” en TVE; “La Puerta del Cante”, “La Venta del Duende” en Canal
Sur y programas de flamenco en televisiones locales.
En 2014 con motivo de cumplir 50 años desde su debut en los
escenarios, el mundo del flamenco le tributaría un merecido homenaje que se
celebró en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla (FIBES). El
espectáculo consistiría en recrear, con los artistas participantes, las
diferentes etapas y vivencias en su acompañamiento a las grandes figuras del
baile. El espectáculo organizado por su hija Esperanza Fernández, la cual tuvo
que agradecer y declinar la participación a los números artistas que querían
sumarse a este acto no pudiéndolo hacer por falta de tiempo, aquí hay que decir
que Curro es igual de grande como persona que como artistas, de ahí el hecho
que todos los artistas quisieran estar en el acto. El espectáculo que tuvo una
gran repercusión y un gran nivel artístico contó con la dirección artística del
prestigioso coreógrafo y bailarín José Antonio Ruiz.
A raíz de ahí ha recibido numerosos homenajes en peñas
flamencas y centro culturales, destacando el que le ofreció el pueblo de Utrera
concediéndole el V Tacón Flamenco. El Ayuntamiento de Sevilla en reconocimiento
a su legado artística ha colocado una placa conmemorativa en la casa donde
nació. En 2019 fue nombrado “Vecino Honorario” por la localidad de Camas.
Curro Fernández es uno de los pocos artistas que es un
aficionado cabal y se han preocupado de tener su propio archivo audiovisual, se
le ha visto en numerosas ocasiones por los rastros y “Ferias de Discos”
procurando esa placa descatalogada que no pudo conseguir en su día.
En la actualidad se encuentra retirado de los escenarios,
dedicando parte de su tiempo de jubilado a la enseñanza en el Centro de Arte y
Flamenco de Sevilla que dirige su hija Esperanza Fernández.
DISCOGRAFÍA
Curro Fernández para haberse dedicado mayormente a cantar
para bailar, ha grabado un número considerable de discos, su primer contrato lo
filmaría con Hispavox, compañía con la que podría en el mercado dos EP.
CURRO FERNÁNDEZ EP HISPAVOX 1969
GUITARRA: FÉLIX DE UTRERA
A1. MIS NIÑOS (BULERÍAS)
A2. GRANDES DUQUELAS (SOLEARES)
B1. DE PUERTA EN PUERTA (FANDANGOS)
B2. CAPAZ DE MATAR (TIENTOS)
CURRO FERNÁNDEZ HISPAVOX 1972 EP
GUITARRA: RICARDO MIÑO
A1. TENGO UN SOMBRERO (CANTIÑAS)
A2. ABRE MARÍA LA PUERTA (BULERÍAS POR SOLEÁ)
B1. MARDIGO EL DÍA (SIGUIRIYAS)
Para su primer larga duración filmaría con la casa Columbia
de la mano del crítico flamenco Miguel Acal, que le escribe unas letras en la
contraportada.
CURRO FERNÁNDEZ COLUMBIA 1973 LP
GUITARRA: PEDRO PEÑA
A1 LA CARAVANA DE LOS GITANOS (BULERÍAS AL GOLPE)
A2 A QUE ME SIGAS QUERIENDO (PETENERAS)
A3 YO FORJARÉ EN MI FRAGUA (MARTINETES)
A4 GITANA VENTE CONMIGO (TIENTOS)
A5 EL CHIQUI, CHIQUI (TANGOS)
B1 DE NOCHE ME SALGO AL CAMPO (SOLEARES)
B2 ABRASÉ LA TIERRA (SEGUIRIYAS CON CABALES)
B3 DE LA MINA TRABAJANDO (TARANTOS)
B4 EN TRIANA YO NACÍ (POLO)
El productor y cineasta Gonzalo García Pelayo, amante de la
música andaluza y por ende del flamenco, mete este en su recién creado catálogo
GONG, subsello de Movieplay. Bien asesorado pone en el mercado a artistas olvidados
como Tío José El Negro o Joselero, emulando a los sellos americanos que
revalorizaron artistas de blues perdidos en sus casas de campo a finales de los
sesenta. También reserva sitio en el catálogo para los nuevos valores como Lole
y Manuel, Manuel de Paula, haciendo lo propio con Curro Fernández, tratando al
flamenco técnicamente como pocas compañías lo han hecho. Es de una exquisitez
enorme escuchar su voz en medio de las dos guitarras, cada una por un canal
totalmente equilibrado, poco dado en esta música, donde las compañías han
escatimado siempre presupuestos a la hora de hacer las producciones.
CURRO FERNÁNDEZ “JALEO” MOVIEPLAY-GONG 1975 LP
GUITARRA: MANUEL DOMÍNGUEZ Y RAMÓN AMADOR
A1.QUE YO NO QUIERO DINERO (BULERÍAS)
A2. ROMANCE DE LA GITANA MORA (ROMANCE)
A3. HERMANO MÍO (SIGUIRIYA)
A4. LA REMOLINERA (BULERÍA POR SOLEÁ BAILABLE)
B1. VEN ACÁ GITANA, YA NO AGUANTO MÁS (ALBOREÁ)
B2. NO RENIEGO DE MI RAZA (TANGOS)
B3. CAMPANERO DE SANTA ANA (SOLEÁ)
B4. VIVIR ESA REALIDAD (BULERÍAS)
Gonzalo cogería música de su catálogo para conformar la
exitosa banda sonora de su película “Manuela”, eligiendo el cante por alboreá
que Curro canta en este disco, apareciendo junto a Triana, Goma, Gualberto,
Joselero, Lole y Manuel, Diego de Morón…
29 años después sería la casa francesa de Nimes El Gato
Montés quien le pondría otra obra en el mercado, que pasó desapercibida para
crítica y público, a pesar de ser un muy buen disco donde Curro junto a la
guitarra del nimeño Antonio Moya exploran todos los recovecos que le permite su
caminar por las profundas vereas negras. En este disco podemos comprobar también
en dos cantes, la enjundia cantaora de su señora Pepa Vargas, reservando el
último corte del disco para sus hijos.
CURRO FERNÁNDEZ “TRIANALEBRIJA” GATO MONTÉS 1999 CD
Cantan también PEPA VARGAS,
ESPERANZA FERNÁNDEZ Y PACO FERNÁNDEZ
FERNÁNDEZ. Baila JOSELITO
FERNÁNDEZ
GUITARRA: ANTONIO MOYA
1.FRAGUA DE LOS
CAGANCHO(MARTINETE)
2.AIRE DE “CAI” (ALEGRÍAS)
3.FIESTA EN LEBRIJA – A MI “PARE”
QUINTÍN
4.CHACHE LAGAÑAS (SIGUIRIYA)
5.A PEDRO BACÁN (ROMANCE)
6.CANTANDO A LA “MADRUGÁ”
(BULERÍAS)
7.CASA DE LOS VEGA (SOLEÁ)
8.TRIANALEBRIJA (BULERÍAS)
9.ALTOZANO (TANGOS DE TRIANA)
10.A MAIRENA (SIGUIRIYA/CABAL
11.TRIANA Y SEVILLA
Curro Fernández da por fin rienda
suelta a un proyecto que desde hace años le ronda por la cabeza y que consistía
en hacer un homenaje a todas las bailaoras y bailaores para los que había
cantao a lo largo de su carrera. Como casi todos los discos jondos alejados de
la comercialidad que a partir de esas fechas iban salir al mercado, es
autoproducido. Colaboran bailaoras y bailaores de su entorno más cercano, todas
primeras figuras de este arte que lo hicieron desinteresadamente. En la
carpetilla expresa en una leyenda el agradecimiento a todos los bailaores a los
que ha cantado a lo largo de su carrera y que no aparecen en el disco por falta
de espacio o bien porque ya no están con nosotros. El CD-ROM contiene parte de
la actuación en el espectáculo “La Cava de los Gitanos” prevista para la Bienal
y que tuvo que suspenderse por la inclemencia del tiempo, ya que era en Hotel
Triana al aire libre, celebrándose meses después en el Teatro de la Maestranza.
CURRO FERNÁNDEZ “LE CANTA AL
BAILE” OFC 2003 CD-ROM
1.INTRODUCCIÓN -SOLO DE PIES JUANA AMAYA
2.LEBRIJA BAILA -ROMANCECONCHA VARGAS
3.AL COMPÁS DE MI BATO -ALEGRÍAS JOSÉ
FERNÁNDEZ
4.TORRENTE DE PUREZA -SIGUIRIYAS JUANA
AMAYA
5.RECORDADNDO A PININI -CANTIÑAS MIGUEL
VARGAS
6.A LA CHANA, CHANA -BULERÍAS Y
JALEOS CARMEN
LEDESMA
7.BAILAME FARRUQUITO -LIVIANA,
MARTINETE Y CAMBIO FARRUQUITO
8.PORQUE TE LLAMAS MANUELA -SOLEÁ MANUELA CARRASCO
IMÁGENES EN VÍDEO (CD ROM)
9.EN LA CAVA DE LOS GITASNOS
-SOLEÁ Y BULERÍAS FAMILIA
FERNÁNDEZ
Hasta aquí la producción
discográfica de este gran cantaor, algunas convertidas en piezas de culto por
su calidad y la escasez de copias que se pusieron en el mercado.
Del por qué, del Zurraque hay varias versiones, están los que creen que en aquella zona se refugiaban los delincuentes del barrio y las fuerzas del orden zurraban habitualmente de lo lindo, otros manifiestan que se le zurraba a todo el que se acercaba a la zona, están los que fantasmean diciendo que se le zurraba cantando a todo el que abría la boca. Yo personalmente y sin desechar la primera me quedo con la teoría que defiende el escritor, poeta y enorme aficionado Emilio Jiménez Díaz, el cual afirma que antiguamente los barcos cargados atracaban y descargaban las pieles que eran zurradas y comercializadas en los negocios de la zona.
Paseo de la O - Triana
También las delimitaciones son motivos de discordia, mientras algunos aficionados mantienen que el Zurraque sería toda la zona que quedaría comprendida entre los límites de las calles San Jacinto, Cava de los Civiles, Tejares, El Muro de Defensa, Castilla, Chapina, Callao, San Jorge y el Altozano, otros limitan el Zurraque al Patrocinio, Chapina, parte de Castilla, Procurador, parte de Alfarería y los tejares.
Paco Parejo, El Sordillo, El Carnicero, Emilio Abadía
Todo hace indicar que este tipo de solea gestado en el Zurraque proviene de Ramón el Ollero, considerado como uno de los mejores soleareros no gitano, que tenía una fuerza fenomenal y de voz muy potente que hacía los cantes muy ligados, de un tirón. El cante del Zurraque es melismático, señorial, muy libre de marca, sin la jondura de otros estilos de soleares, pero muy emotivas y sentimentales. Sobre ello escribe Emilio Jiménez en la contraportada del disco "La Triana del Zurraque": "Y fue en el "Zurraque" donde se fraguaron –asimilando esas lecciones de la Cava Gitana- multitud de matices que, aunque ligeramente desposeído del bendito rigor del compás, estuvieron y están plenos de melismas singularmente bellos y extraordinariamente musicales, arcaicos de formas y jugosos en cada fracción de cada tercio; tercios que, durante muchos años, se conservaron primorosamente en el habitáculo íntimo del "cuarto" y que hoy, por una fuerza sobrenatural de las raíces que lo formaron han tenido que salir –y lo han hecho con bríos- al horizonte de la afición, a los recitales de las peñas, a los festivales de la geografía, lográndose con este rescate llenar una de las parcelas más importantes y más rancias del cante de nuestros días".
CONTINUADORES DE RAMÓN EL OLLERO, ZURRAQUE DE TRIANA
Antonio Mairena y El Sordillo de Triana
Continuadores de Ramón el Ollero y artífice de que esta forma de decir el cante por solea no se perdiera manteniéndolo casi herméticamente en la intimidad del barrio fueron: Moralito que tenía un cante cortito, el Pancho con su buen bajo, el sereno Garfias, Enrique Virgil, El Cartujano, El Niño de los Moños, El Pinea, Pareja, El Colorao, El Quijá, Emilio Naranjo, el Malino, Antonio González; que cederían El testigo al Pili, Joaquín Costillares, El Pintorropo, el Quino, Wenceslao, Manolo el de los Burros, Antonio y Joaquín Ballesteros, Lorente, Pepe Casado, El Niño Segundo y los cantaores que han sabido defender a capa y espada las raíces: Emilio Abadía que gracias a sus facultades hacía el cante por arriba al contrario de todos los demás que lo interpretaban por abajo, Oliver de Triana, el más que raro Domingo el Alfarero, El Teoro y mi debilidad en este tipo de cante Antonio el Arenero del que nos extenderemos en otro artículo, y cerrando este póquer de ases, el bohemio Sordillo de Triana que vivía siempre al límite.
El Arenero, El Zapatero, El Alfarero, Paco Taranto, Abadía, Ballesteros, El Teta
De cercana generación son Márquez el Zapatero compadre del Sordillo y al que hay que agradecer que hoy se conozca parte de su cante por el resto de los aficionados, el Teta y por último el más joven de todos los Zurraqueños, Paco Taranto, bendecido públicamente por Antonio el Arenero como único profesional que hace bien sus soleares el cual le imprime jondura sin perder sus estructuras. Y terminamos este paseo por los hombres (no olvidemos que el cante siempre ha tenido tintes machistas) y nombres menos conocidos por la afición como pueden ser: El Pileño, el viejo Leonardo, Manolillo el Pintor, Manuel Corchero, Manolillo la Pinta, Manolo el Portugués, Rico Cejudo, Andrés y Manolo Martínez de León, Humanes, Rafael el Foncuberta, el Fraile, el Niño del Túnel, Enrique el Carnicero, Cinco Reales, el Pintillo, Manolito de Triana… Aquí queda este leve repaso a la historia de la solea del Zurraque y a las gentes que la elaboraron, las conservaron y la difundieron para bien de la afición.
Taberna Ballesteros, El Compare, Peña Trianera, La Segunda, Las Golondrinas, El Morapio, El Mantoncillo, La Soleá de Triana, Peña El Bollo